Archive of articles classified as "personal"

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Vino, vio y se fue

7/02/2009

Todavía recuerdo aquel atardecer. Te recogí y decidimos hacer el camino de vuelta caminando. Desde la fuente al Cortijo de La Barca de Moreno. Quizás ahí, comencé a descubrir que eras más que un imperativo legal de sangre. Descubrí que, aunque las historias se terminan, y tenemos que aprender a saberlo, aceptándolo, siguiendo nuestra vida, siempre queremos imaginarnos el presente de los otros sin nosotros.

La misma curiosidad que me llevó a escuchar tus vivencias. A hacer un ejercicio de transmisión oral sin saberlo. Comprendiendo que la memoria histórica, aquella que tantos intentan recuperar por letras, son bagatelas cuando recuperamos los recuerdos personales de vivencias únicas e irrepetibles. Esa es la memoria que vale, la que hay que registrar.

Por eso, sonrío por nuestra última conversación sobre lo que sucedió hace décadas. Eras tesmonio vivo de aquello al afirmar que: “por qué duró tampoco la II República con lo bien que se vivía”, aunque los otros tampoco se atrevieron a amargarte en el Cortijo.

Ahora, estés dónde estés, si acaso existe como decías, y aceptaste en el último intento de poder despedirte, podrás descansar, recordar tus viajes a la Plaza, a la Calle Sol, a Portsmouth, a Surrey…

…tus vivencias siguen ahí.

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A por la realidad

29/01/2009

Dándole vueltas a las cosas de cómo poder llegar a comprender la realidad, ya me hubiera gustado que en la carrera alguien me lo hubiera explicado así:

Habéis asistido a lo cotidiano, a lo que sucede cada día.
Pero os declaramos:
Aquello que no es raro, encontradlo extraño.
Lo que es habitual, halladlo inexplicable.
Que lo común os asombre.
Que la regla os parezca un abuso.
Y allí donde deis con el abuso
ponedle remedio.

B. Brecht

Es lo que tiene releer a los clásicos, por eso son clásicos, el tiempo no pasa por ellos.

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El mundo

2/01/2009

Hubo un cazador de la Sierra  Norte, que llegó a la conclusión de lo que era para él el mundo, tras años y años de escudrinar los montes. Éste estaba lleno de cotos, algunos podías entrar para cazar libremente, otros estaban prohibidos, y otros entrabas previa invitación tras trabajárselo bien (¿serían los mejores?)

Quizás los que más le hacían pensar eran los últimos. Demasiadas energías puestas muchas veces para terminar paseando solo sin llevar a casa nada. Comenzó a desmitificarlos, consciente que, si bien la paciencia se necesita en todos los terrenos para obtener resultados, era peor en aquellos que no eran consecuentes los resultados con lo que se afirmaba.

Al final entendió que el mundo era tal cual venía, disfrutar de las ilusiones que cada momento le brindaba, adaptándose para poder sobrevivir como los animalitos que el intentaba cazar…

…tenía que ser consecuente con sus ilusiones presentes.

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Mi miedo, tu valor

27/12/2008

Quizás, acaso, tampoco;
adverbios, núcleos de mí.
¡Vacíos, que hacen en si
de mi vida, toda tuya!.

Y nos descubrimos ante los cuerpos
olisqueándonos, pensando en que
todo lo sucedido era nuevo.
Quizás nosotros lo eramos entre
separación de metros/kilometros.

¿Qué nos separa?
Mi valor, tu miedo a la libertad.

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At Algeciras

28/09/2008

Each time when showing up to Seville from my hometown, I feel a kind of nostalgy. Probably it’s ‘cos there’s something that one cannot describe with mere words. It was Yeats the one who could explain better during his Southern Spain trip at the beginning of the twentieth century.

At Algeciras,
A Meditaton Upon Death Analysis

The heron-billed pale cattle-birds
That feed on some foul parasite
Of the Moroccan flocks and herds
Cross the narrow Straits to light
In the rich midnight of the garden trees
Till the dawn break upon those mingled seas.

……………

Greater glory in the Sun,
An evening chill upon the air,
Bid imagination run
Much on the Great Questioner;
What He can question, what if questioned I
Can with a fitting confidence reply.

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Algoritmo

15/09/2008

A Ludita, de San Luis a Don Ramón.

El cuerpo no se piensa,
al igual, por desgracia,
que no se vive.

No se piensa el pensamiento
por gracia,
jamás se vive.

[Por otro modo:
no se puede pensar el
cuerpo
como un pensamiento
no se puede corporeizar
como un cuerpo

no se puede vivir el
cuerpo

como un pensamiento

no se puede cuerpar el
pensamiento
como un vivo
...]

Todo lo cual,
malsumado con los dedos,
nos da cinco.

Cuatro de ellos son pares
simuladamente enfrentados,

dos a dos,
dos contra dos,
uno a uno,
uno contra uno,
uno a tres,
uno contra tres.

La lógica del enfretamiento
es matemática formal,
La lógica de la yuxtaposición
es óntica: ontológica.

La quinta disposición,
negada en su disposición negativa
sobrelleva una lógica:
no formal, no topológica,
ni opone, ni junta,
carece de semejanza y diferencia

Tantos años llevamos preguntando:

¿Qué haces?

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Manual indispensable para no hacer canciones

26/08/2008

A cada música acompaña un muerto
y en la tristeza evanescente, última,
que huye de los dientes,
cada muerto entona una canción.
Por boca de muertos se sonrien los vivos
y a palabras yertas ávidos ojos.

¿Y de la muerte propia de las palabras?
¿Las que se marchitan ya en la ignorancia
anterior a que las haga labiodentales?
¿Aquellas que son sacadas
ya con el esfuerzo o sin el,
del milenario osario del común acervo?

Muertas palabas muertas
en paladares que se mueren,
que en el aire suscitan ecos de las lejanas muertes.

Lo que sé ya fue muerto
y lo por venir yace fallecido.
Luego, cuando me engaño,
sólo amortajo en colada limpia
un esqueleto danzón mal rematado.

No hay memoria de lo sabido,
ni siempre es nuevo lo visto
tránsida obcecación de olvido.

Hallan regusto en la armadura refactante
de las palabras alguna vez dichas,
mas, feliz mundo el de los sordos y mudos,
[no el de los ciegos, que la vista nada dice sola]
pues si la felicidad se halla en lo distinto:
en lo otro del día mismo
en lo interno del tiempo
en la bagatela de su risa
en el cuerpo que no veo
dicho todo desde hace tiempo
queda el disminuido consuelo
de que se apague y consuma
la furia del ruido

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La Unión que hace la fuerza

13/08/2008

Una austríaca alma anda

por esta ciudad flamenca

por esta ciudad minera,

vente pa’ca ya, anda;

que es La Unión verdadera

La Unión que hace la fuerza.

Nota: a Susanne Zellinger, periodista austriaca, en su 1ª ausencia al Festival Internacional de Cante de las Minas de La Unión.

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Que no hacer en la cama

4/08/2008

Se puede leer

Se puede descansar

Se puede dormir

Se puede llamar por teléfono

Se puede desayunar

Se puede ver la TV.

Se puede escuchar música

Se puede hacer “ejercicio”

Se puede roncar

Se puede incluso comer galletas…siempre y cuando se esté solo.

Y…sí…se puede retozar

Pero nunca enciendas un cigarrillo cuando estés en la cama

Porque, aunque sólo te adormecieras un momento, todos tus sueños podrían convertirse en humo.

Y tú, ¿qué haces?

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También, amor…

10/07/2008

…te comería la caspa del higo
si con ello se abriera el deseo
y aromas de flor podrida
plagada de insectos
revolotearan a tu alrededor
como un danzón de muerte.

Y, luego, quizás,
como perra oliscarás
las esquinas donde meo,
mirando un perfil bajo de luna
ahuyarás un lamento.

Entre calles ulularán ecos de lujuria
y yo sacudiré mis solapas.
Luego, más tarde quizás,
entre dientes mascaríamos un sabor lejano,
abriríamos las manos
sujetando nuestro cuerpo fantasma

y el guardia silbará en el cruce
y la señora buscará el autobús
y un extranjero preguntará por
un lugar
y un niño andará perdido
y la tarde se irá
y la noche no llega
y ya salen los jóvenes de beber
y vuelven a entrar
y nuestros gritos siguen siendo
silencios
y el mundo su espejo.

No te veré jamás de perdido en tus ojos,
no tocaré tus pechos sin que palpiten los
míos,
no hallaré tu figura ni en la tumba más fría que
nos acoja,
no sabré de tu espalda, ni tú de la mía,…
…de tus manos y tu pelo,
de cuando me hablaste la primera vez
o me dijiste “te quiero”.

Y siempre ya, sólo quedarán las noches,
los lugares, las luces y los aromas,
el temblor de las sábanas

el geranio que regabas
y el pájaro del vecino,
el rumor del coche que siempre
se va
y que aparca a los ojos igual a la
luna,
el gesto de espantar la caspa de mi
barba…

…y el ruido de mi vanidad oyendo tu deseo.

Växjö, 4/2000

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