Los hombres sin raÃces
26/06/2008Su conocimiento viene más del boca boca que de pasar por nuestra vera. Sin embargo, a veces, aparecen como espÃritus en alguna noche de calor de verano. O nosotros guardamos algo de ellos sin darnos cuenta. Y nunca los sacamos porque nos creamos raÃces invisibles que nos inmovilizan crecer. Nos conformamos con escuchar de sus viajes, experiencias, anhelando encontrarlos algún dÃa no lejano.
Waldo, chileno, de Coihaique , habita su Isla Negra, no la de Pablo Neruda, sino la que le hace sobrevivir en la Carrera del Darro de Granada. Me dice que todo está al revés, incluso existen hombres-fuegos que roban el fuego de otros. “Los hombres sin raÃces están aquÃ, al lado, están en ti bobo”…JoaquÃn, de Villanueva del Rio y Minas que interpretamos según lo que nos convenga, sin armonÃa con lo que nos rodea ni relajación, cuando hay que dejarse llevar…
Y yo mientras tanto, intento encontrar sin agobios mi hombre sin raÃz para que irradie mi fuego para el que quiera acercarse…
