Archive of articles classified as "Cambio Social"

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Que no hacer en la cama

4/08/2008

Se puede leer

Se puede descansar

Se puede dormir

Se puede llamar por teléfono

Se puede desayunar

Se puede ver la TV.

Se puede escuchar música

Se puede hacer “ejercicio”

Se puede roncar

Se puede incluso comer galletas…siempre y cuando se esté solo.

Y…sí…se puede retozar

Pero nunca enciendas un cigarrillo cuando estés en la cama

Porque, aunque sólo te adormecieras un momento, todos tus sueños podrían convertirse en humo.

Y tú, ¿qué haces?

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Sociedad simple o compleja

1/06/2008

La película El último viaje del juez Feng refleja el desarrollo de la humanidad a través de diferentes estadios en la evolución de las agrupaciones sociales de los individuos. Aparte muestra como las sociedades siguen conviviendo unas con otras en una relación asimétrica de poder. Las tradiciones de pueblos, etnias milenarias, con un sistema de convivencia primitivo enfrente de la maquinaria burocrática del aparato de Estado chino.

Lo que ofrecen ambos es la eterna elección entre la felicidad y el bienestar. El Estado puede proveer bienestar a sus súbditos, pero esta nunca implicará que sean felices. Ésta última es algo personal, donde desempeña un papel importante el sitio dónde hemos crecido. Son las reglas nunca escritas de nuestro entorno que nos hacen perseguir ese anhelo como el burro a la zanahoria.

De toda la película existen varios pasajes impresionantes por su carga emocional e ideológica. Quizás, el que más representa lo anteriormente dicho es la conversación entre el juez Feng y el jefe de los Ya ante el tipo de ley que debe imperar en el gobierno de su pueblo.

El juez Feng defiende la del Estado, la que da el bienestar por su equitativo proceder en los asuntos. El lider de los Ya, la orden aprobada por el pueblo en asamblea. Esta representa todas sus tradiciones, basadas en la simbiosis con la naturaleza.

Por qué obeceder la dictadura de la democracia que dice hablar el juez Feng si no tiene en cuenta su visión de la vida.

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El opositor cazado

22/04/2008

Opositar, del lat. oppositĭo en sus diferentes acepciones se encuentran en el diccionario de la RAE con unos rasgos comunes: lo uno contra lo otro. Lo uno, definido en tiempo de inseguridad, de inestabilidad laboral, de riesgo continuo producto de la lógica del capitalismo tardío; lo otro, traducido como oposición al primero.

Dos sociedades donde las superficialidades de la sociedad moderna son más degradantes que las de sociedades clásicas. Principal característica: la desorganización del tiempo. ¿Contradictorio?. La flecha del tiempo se rompe; no tiene una trayectoria en una economía que se refunde continuamente, que odia la rutina y que planifica a corto plazo.

Sentimos la falta de relaciones humanas sostenidas y propósitos duraderos, quizás por eso muchos de nosotros nos embarcamos en el camino de la oposición en la Administración Pública. ¿Hay que encontrar algo duradero al menos? El proposito de conseguir un puesto duradero que nos permita al menos planificar “algo” nuestra vida tras cansarnos de buscar dentro de la ansiedad del presente.

Si acaso todo se resume en la búsqueda de una ética del trabajo perdida, aquella que quizás reafirma el uso autodisciplinado del tiempo y el valor de la gratificación postergada. Sin embargo, la oposición te puede hacer caer en aquello a lo cuál intentas salir para conseguir esa recompensa o gratificación: la metáfora del cazador cazado por su presa.

El cazador concentra toda su energía a la espera de que la presa aparezca, codo con codo con otros en su misma condición, amigo de la soledad, del silencio de sí mismo, con la esperanza de encontrar aquello que le haga obtener su trofeo. Pero cuál es el límite, cuánta energía se debe imprimir. cómo se sabe si es adecuado el esfuerzo. Puede que aquello que anhelamos nos haga caer en aquello que evitamos. Pero como prueba de vitalismo al menos hay que intentarlo para conocernos.

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Otras cosas a recordar

22/12/2007

Decía el gran Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…

Este año sirve para acumular a ese libro personal que cada uno escribimos varios aspectos. Esperar es desesperar, ilusionarse sin ser consecuente es enfermedad, y bajarse del tren es algo fundamental.

Gracias a este año he conocido a varias personas de otros lugares que con sus virtudes y defectos como las mías se cruzaron en mi camino y espero que sigan ahí…

Pásenlo bien en estos días, incluso si viajan por una temporada…incluso larga.

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¿Feudalismo tecnológico?

24/11/2007

Hace un tiempito caminando por las calles de Madrid con un amigo comenzamos a repensar el cambio que la ciencia estaba produciendo sobre la realidad. Si bien gracias a ella el hombre siempre ha tenido sueños para un presente futuro, parecía como que por todos los lados este debía llegar de forma urgente, el cambio era una necesidad. Parecía como si se hubiera llegado a un agotamiento al igual que sucedió en la época feudal.

feudalismo

La ciencia a través del avance tecnológico estaba configurando una realidad que se encontraba sin referentes anteriores. Aunque se podía encontrar un axioma que nunca dejaría de presentarse: el esqueleto de sus elementos en continua interacción conformando una malla reticular.

Derrida siempre habló que todas las realidades se reflejaban como una malla conformada por puntos que se encontraban en conexión unos con otros a través de nodos. Estos últimos eran los encargados de establecer, influir en los comportamientos de los puntos, en la forma de relacionarse con ellos. Se configuraban como centros de poder identificados a un grupo. Por tanto, cualquier cambio social pasaba por substituir al grupo predominante.

La posibilidad de cambio siempre ha sido posible por la propia naturaleza de la reticula. Por mucho que los nodos intenten controlar a los puntos siempre existirán recodos de escapes que posibiliten una deconstrucción de la realidad.

Siguiendo nuestro camino, continuamos hablando que el avance tecnológico a través del desarrollo de Internet, posibilitaría que el individuo consiguiera una autonomía jamás vista con anterioridad, y, por tanto, con menos control desde los nodos. Esto sería algo jamás visto en los hábitats en los que se ha desarrollado la vida de los hombres como ha sido el natural o el urbano. La posibilidades de conjugar relaciones podrían ser infinitas por las características de este avance en un hábitat que se estaba configurando como telemático. Por tanto, asistiríamos a un cambio social sin precedentes, una recuperación del individuo como ciudadano, autónomo, autocrítico, independiente…

Sin embargo, después de varios años del desarrollo de Internet y asistir a varias crisis antes que casi la entierran, muchos afirmaron encontrarnos ante otra vieja-transformada realidad reticular como en los anteriores hábitats de la humanidad. Razones puede que no les falten si se quiere ver solo un lado, la identidad en la red viene definida por varias direcciones consecuencia de nuestras relaciones con grandes compañías que te las ofrecen. La dependencia tecnológica es grave, así como la concentración en pocas empresas o Estados que nos ofrecen el suministro de servicios y medios a través de satélites, infraestructuras de fibra óptica o superordenadores recopiladores de datos para explotarlos a posteriori.

Pero Internet por su propia naturaleza siempre va a ser una posibilidad de cambio por mucho control que se intente imponer o poseer. Las formas de vida han cambiado, las relaciones ya no son de proximidad sino a distancia, son representacionales, ahora no hace falta estar en un recinto, sino en algún nodo reticular de la red. Ahora existe más porosidad en la malla que nunca.

Recordar a Javier Echeverría cuando habla de la lucha de todos por un estatuto de la ciudadanía en la que mantegamos los logros conquistados por la humanidad. No nos olvidemos de las posiblidades de Internet para mantenerlos y ampliarlos, de otra forma asistiremos a una nueva edad media de dependencia tecnológica.

Todo está en nuestras manos en el día a día.

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Thomas Sankara y el África de las personas

28/10/2007

20 años después de la muerte de Thomas Sankara merece la pena recordar a uno de los mayores panafricanos. Consiguió hablar de forma abierta de las desigualdades en su continente desde su posición de Jefe de Estado.

Aunque su revolución fuera de tendencia marxista, esto no fue impedimento para rodearse de un equipo de personas profesionales provenientes de los más diferentes ambitos ideológicos. Todo se fundamentaba en conseguir su principal fin:

“Rechazar el estado de subsistencia, aflojar las tensiones, liberar al campo de su inmovilismo meieval o de la regresión, democratizar nuestra sociedad, abrir los espíritus a un universo de responsabilidad colectiva para atreverse a inventar el futuro. Destruir y reconstruir la Administración a través de una imagen diferente del funcionario, sumergir a nuestro ejército en el pueblo mediante el trabajo productivo y recordarle constantemente que sin formación patriótica, un militar no es más que un criminal en potencia”.

Su revolución fue un camino a la democracia más que ir en contra de ésta. Rompió con la tendencia de instaurar élites tribales dominantes a manos del poder exterior tras producirse un cambio político. Buscaba una democracia participativa donde las personas fuesen un fiel reflejo de ellas mismas. Para ello llevó a cabo políticas de igualdad de la mujer, implicación de la juventud en el futuro del país sin importar su condición social e ideológica.

Hoy África tan utilizada y expoliada necesita recuperar su propia memoria. Su camino hacia la democracia se encuentra dentro de ella misma. No necesita mirar hacia los procesos actuales que dicen llevar la democracia a través de la revolución como en Sudamérica. Son diferentes contextos y en muchos casos producen mayor déficit democrático del que persiguen.

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